Carlos Álvarez sorprende en la recta final de las elecciones en Perú
Carlos Álvarez sorprende en la recta final de las elecciones en Perú: un panorama electoral fragmentado y lleno de incertidumbre en Perú
A una semana de las elecciones presidenciales en Perú, el escenario político se ha vuelto más impredecible que nunca. La última encuesta de Ipsos–Perú21, publicada antes de que entre en vigor la prohibición de difundir estudios de opinión, reveló un movimiento inesperado: el cómico y candidato Carlos Álvarez ascendió al segundo lugar en intención de voto, ubicándose justo detrás de Keiko Fujimori, quien mantiene el primer puesto. Aunque estos resultados no son definitivos y deben interpretarse con cautela, muestran un clima electoral marcado por la fragmentación y la volatilidad.
La encuesta, realizada el sábado previo a su publicación, colocó a Álvarez —postulante por el partido País para Todos— con un 8 % de apoyo, superando por un punto al ultraderechista Rafael López Aliaga, quien aparece con 7 %. Fujimori, por su parte, se mantiene como la candidata con mayor respaldo, con un 15 % de intención de voto según este estudio. Estos números, aunque dentro del margen de error, reflejan una competencia abierta en la que ningún aspirante, salvo Fujimori, ha logrado consolidarse con claridad.
Un ascenso inesperado en un mar de candidaturas
El avance de Carlos Álvarez ha llamado la atención tanto de analistas como de votantes. Su perfil mediático, su presencia en la capital y su discurso centrado en reducir el tamaño del Estado parecen haber conectado con un sector del electorado que busca alternativas fuera de la política tradicional. Su ascenso también evidencia el desgaste de otras figuras que, semanas atrás, aparecían mejor posicionadas.
Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima, es uno de los candidatos que más ha retrocedido en las últimas mediciones. Aunque conserva un núcleo de simpatizantes, su caída en las encuestas recientes lo ha desplazado al tercer lugar. Tanto él como Álvarez concentran buena parte de su apoyo en Lima y comparten propuestas orientadas a recortar el aparato estatal, un mensaje que ha generado adhesiones, pero también críticas.
Ricardo Belmont, la otra sorpresa del sondeo
La encuesta también mostró un avance significativo del empresario y exalcalde Ricardo Belmont, quien subió tres puntos respecto a la medición previa y alcanzó un 6 %, ubicándose en el cuarto lugar. Su crecimiento en tan poco tiempo refleja la volatilidad del electorado peruano, donde muchos ciudadanos deciden su voto en los últimos días de campaña.
Detrás de él se encuentran Roberto Sánchez y Alfonso López Chau, ambos con un 5 %, mientras que el centrista Jorge Nieto aparece con un 4 %. Estas cifras confirman que la competencia por los lugares intermedios está extremadamente reñida.
Un debate presidencial con más de treinta aspirantes
La magnitud de la fragmentación se hizo evidente en la primera jornada de debates presidenciales, donde participaron figuras como Alfonso López-Chau, César Acuña, José Williams, Alex Gonzales, Fernando Olivera, Carlos Álvarez, José Luna Gálvez, Yonhy Lescano, Wolfgang Grozo y Marisol Pérez Tello. Rafael López Aliaga también intervino, aunque llegó tarde a su presentación.
La cantidad de candidatos —35 en total— ha obligado a organizar debates en varias jornadas, un hecho inusual incluso para los estándares peruanos. Esta multiplicidad de voces refleja la diversidad política del país, pero también dificulta que los votantes identifiquen propuestas claras o liderazgos sólidos.
Fujimori, nuevamente en la delantera
Keiko Fujimori se mantiene en el primer lugar de las encuestas y aspira a llegar por cuarta vez consecutiva a una segunda vuelta, después de haber competido en los balotajes de 2011, 2016 y 2021. Su tendencia ascendente desde enero sugiere que conserva una base electoral estable, aunque todavía lejos de asegurar un triunfo definitivo. Como siempre, será necesario esperar los resultados oficiales para conocer el desenlace real.
Un Congreso fragmentado y el riesgo de inestabilidad
Más allá de la elección presidencial, el próximo gobierno enfrentará un desafío crucial: construir una mayoría en el Congreso. En la última década, el Legislativo ha sido protagonista de la inestabilidad política en Perú, con destituciones, renuncias y enfrentamientos constantes entre poderes. Sin un respaldo parlamentario sólido o alianzas estratégicas, cualquier presidente electo podría enfrentar un escenario complejo.
Una elección marcada por la incertidumbre
La encuesta de Ipsos publicada es la última permitida antes de la votación del 12 de abril, debido a la normativa electoral peruana que prohíbe difundir estudios en la semana previa al sufragio. Aunque las consultoras pueden seguir realizando mediciones internas, estas no pueden hacerse públicas.
El panorama sigue abierto: un 11 % de los encuestados afirmó que votaría nulo, mientras que un 16 % no precisó su intención de voto. Con un electorado tan indeciso y una competencia tan fragmentada, el resultado final dependerá en gran medida de lo que ocurra en los últimos días de campaña.
