El papa León XIV cerró su gira africana con un mensaje contundente desde Guinea Ecuatorial, donde denunció públicamente las duras condiciones que enfrentan los presos en el país y llamó a reducir la profunda desigualdad social
El papa León XIV cerró su gira africana con un mensaje contundente desde Guinea Ecuatorial, donde denunció públicamente las duras condiciones que enfrentan los presos en el país y llamó a reducir la profunda desigualdad social. Durante una multitudinaria misa celebrada en Mongomo ante unas 100.000 personas —entre ellas el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo— el pontífice expresó su preocupación por la situación de los reclusos, señalando que muchos viven en entornos con graves carencias higiénicas y sanitarias.
El pronunciamiento se produjo horas antes de su visita a la prisión de Bata, un centro ampliamente cuestionado por organizaciones de derechos humanos. Amnistía Internacional ha documentado casos de tortura, desapariciones y castigos físicos sistemáticos, mientras que informes del Departamento de Estado de EE. UU. describen un panorama marcado por detenciones arbitrarias, hacinamiento extremo y falta de independencia judicial.
En su mensaje, León XIV insistió en que la justicia debe orientarse a la rehabilitación y no únicamente al castigo, subrayando que “ninguna persona queda fuera del amor de Dios” y que incluso quienes han cometido errores conservan su dignidad. El pontífice remarcó que una justicia auténtica debe ayudar a reconstruir vidas y promover la reconciliación.
Además de su crítica al sistema penitenciario, el papa abordó la desigualdad económica que caracteriza al país. Aunque Guinea Ecuatorial posee importantes recursos petroleros, más de la mitad de su población vive en la pobreza, según estimaciones internacionales. León XIV pidió a las autoridades priorizar el bien común y trabajar para cerrar la brecha entre los sectores privilegiados y los más desfavorecidos.
El pontífice también reclamó mayores espacios de libertad y respeto a los derechos fundamentales en un contexto donde la oposición política es limitada y los medios de comunicación operan bajo fuerte control estatal. Su visita, que incluyó paradas previas en Argelia, Camerún y Angola, mantuvo un tono crítico respecto a la explotación de recursos, los conflictos regionales y las desigualdades persistentes en el continente africano.
Con su paso por Guinea Ecuatorial, León XIV concluyó una gira de once días marcada por llamados a la justicia social, la dignidad humana y la necesidad de transformar estructuras que perpetúan la exclusión y el abuso.
